Este 25 de octubre se vivirá un momento determinante en Chile, por primera vez en la historia se abrirá un proceso que podrá echar las bases de una soberanía fidedigna. La democracia económica y social puede volverse un proceso efectivo y en este hito, está la bisagra para abrir el camino. La orientación a la reforma estructural es reconocida por quienes agitan una u otra opción, más dado el carácter orgánico de las leyes, dada la constitución vigente, solo el Apruebo puede accionar esas reformas estructurales.

El Estado de Chile es resabio del pasado, porque ha reproducido las estructuras coloniales del imperio español, la renta del presidencialismo exacerbado ha hecho de Santiago una centralización que expropia a las provincias sembrando una inequidad territorial que lleva inexorablemente al desorden público. El carácter subsidiario de Estado ha agrandado la desigualdad del ingreso, al des responsabilizar las adecuaciones, en donde debe actuar diligentemente.

La constitución política de la dictadura confirma la exclusión y negacionismo respecto a las nacionalidades indígenas preexistentes al Estado. El pueblo-nación mapuche se le ha negado la libre circulación por prácticamente un siglo, con las reducciones, desde el genocidio perpetrado por los ejércitos de ocupación chileno y argentino, hasta la dictadura de Pinochet.  Al negarse derechos económicos, los mapuche sufrieron migración forzada a las ciudades pasando a formar el ejército de reserva de la masa laboral, en condiciones de discriminación arbitraria.

A escala mundial, las empresas deben generar armonía social, cuidado del ambiente, sostenibilidad y buen trato a sus trabajadores. La crisis de productividad en Chile, refiere a que la cultura empresarial no logra concebir en la cadena productiva los Derechos Humanos y la Ética, por ende, no se permite la identidad de los trabajadores con las empresas, no hay posibilidad de cariño por la industria. Está situación, la verificamos con los adherentes al rechazo, sus marchas con símbolos nazis coinciden con la actitud del Ministro del Interior cuando los ataques racistas en Curacautín y Victoria, y con la actitud de discriminación arbitraria del ministro de justicia ante la situación de los presos mapuche que no se les aplica medidas sanitarias COVID.

Si el Rechazo sacase una alta votación, Chile no solo será visto como un país subdesarrollado, será caracterizado como un Apartheid, aislándolo e imposibilitando repunte al desastre legado del mal manejo de la pandemia.

La aplicación del Convenio 169 y la posibilidad de consideración de la Declaración del Pueblos Indígenas requieren destronar el carácter presidencialista y el carácter subsidiario del Estado.  Las grandes potencias a nivel mundial poseen formas federales y parlamentaristas. E incluso no tienen fronteras internas como la Unión Europea. El Wallmapu es porvenir e integración del sur del Cono sur.

Por el sello, la marca y la imagen de la economía debe ganar el Apruebo. Necesitamos un Sistema de Pensiones real y Digno, Cuidar el agua como patrimonio público. Persistamos por dar el tranco y correr el cerco, se trata del carisma de la economía y la economía es responsabilidad de todos. Proponemos recoger el Buen Vivir, Küme Mogen, como equilibrio biopsicosocial, beber de la sabiduría ancestral mapuche constitucionalmente.

Consejo de Administración y Gerencia

Cooperativa de Ahorro y Crédito Endógena Mapuche Küme Mogen.